30 de julio de 2014

Adicciones en la vejez

Cuando decimos la palabra abuelito ¿Qué es lo primero que pasa por tu mente?

Seguramente por la construcción social y cultural de nuestro entorno, la mayoría pensaría en personas con bastón, encorvados,  muy arrugaditos y tiernos; comúnmente al pensar en personas de la tercera edad no llega a la mente el recuerdo de nuestros abuelos o personas amables que gustan de compartirnos sus vivencias y que nos aconsejan.

Sin embargo, ¿Alguna vez haz pensado  que las personas de la tercera edad tambien están propensas a caer en una adicción?

Aunque suene poco probable, existe un gran riesgo de que así sea. Primeramente recordemos que la tercera edad es un proceso de cambios comparable al periodo de la niñez, pero en sentido contrario, es decir, en lugar de adquirir nuevos conocimientos, habilidades, fuerza, destreza etc. Todo ocurrirá en sentido contrario, ya que las capacidades adquiridas tanto mentales y físicas adquiridas  durante la vida irán de descenso propiciando así el decaimiento de las cuestiones emocionales.

Además de la perdida de habilidades físicas y mentales, debemos tomar en cuenta que la vida de un anciano también se ve afectada con la perdida de las actividades que ocasiona la jubilación, aunado al proceso de perdida de amigos, al abandono por parte de la familia en algunos casos, entre otras. Debemos entender que en esta etapa, si la persona mayor no tiene un propósito diario, se siente aislado, abandonado, incomprendido, tiene altas probabilidades de entrar en una depresión, que en muchos casos puede desembocar en una adicción.

Entre los factores que propician la farmaco-dependencia en los adultos mayores podemos mencionar: los prejuicios que existen en contra de los adultos mayores, los factores psicológicos, biológicos, sociales e incluso sexuales, el trato por parte de la familia, cualquier tipo de discapacidad, la falta de actividad entre otras.

En estos casos la mayor parte de las drogas consumidas son los fármacos, pastillas para dormir, el alcohol y el tabaco, en el caso de este último que es más utilizado como parte de un ritual que a diferencia del alcohol no le hace perder el sentido de la realidad.

Por último es necesario mencionar, que aunque sean personas mayores, debemos tratarlos con respeto y cariño como cualquier otra persona, en muchos casos ser pacientes y cariñosos, ya que como mencionamos, los adultos mayores también pasan por una etapa difícil y necesitan sentirse queridos, apoyados y valorados.


Antes de ignorar o tratar mal a un adulto mayor seamos conscientes que nuestra ofensa podría causar una depresión o peor a ganar una adicción.
El equipo de Tacha las Adicciones les deseamos unas excelentes vacaciones 

Que el amor y la alegría los acompañen cada día!!

Recuerden que VIVIR, ES VIVIR SIN DROGAS!!

29 de junio de 2014

Tribus urbanas: un vistazo a las Tribus Rastafari


Seguro para muchos, el verde amarillo, rojo y negro representa más que unos simples colores, para muchos es parte de su vida, de una manera de pensar, hablar, vestir y escuchar.
¿Reconoces esto?


Los rastafaris  son una expresión de la cultura o como en muchos lados llaman: una tribu urbana, surge en los años 30 en Kingston, Jamaica. Con creencias basadas en el cristianismo protestante y el judaísmo cuyos cimientos son el amor, la igualdad, la bondad, hermandad y verdad, comúnmente se reconoce a los rastafaris por sus rastas, su vestimenta en colores amarillo verde y rojo y el uso de ganga (mariguana).

“El verde representa el color de la naturaleza que es cuidada y respetada por el Rasta. El amarillo representa la riqueza de su tierra. El color rojo representa también la sangre derramada por los mártires negros que han luchado por la ideología Rastafari. El negro, aunque no forma parte de la bandera de Etiopía, se utiliza para representar el color del pueblo africano. El estilo dreadlocks trata de acercarse a la figura del León de Judah que forma parte de la bandera de Etiopía. El cabello de los Rasta simboliza la melena del León o el voto nazareo”
Por otra parte desde sus cimientos los rastas creen en la liberación y la defensa  de las personas, especialmente de color, así como de los esclavos de áfrica y la raza negra. Su dios alabado es Jah, abreviatura del Dios Yahveh, quien a su vez tuvo tres reencarnaciones: Melquisedec, Jesucristo y Haile Selassie, este último fundador de la cultura rastafari, originario de Etiopia.

En cuanto al uso de Mariguana, los rastafaris lo consideran algo sagrado, es usada como un puente hacia el subconsciente para facilitar el encuentro con uno mismo y el acercamiento con Jah.

Para el teórico rasta, Rodrigo Pérez: “La hierba es la salud de la nación, como el alcohol es la destrucción de la humanidad… fumar ganja es un acto positivo hacia el Creador, donde se realza el poder de la meditación y se revela la presencia divina que vive dentro de todos. Jah Rastafari, Dios Viviente, creó la Ganja para que nos sanara, nos revelara sus caminos y lo adoráramos… sin embargo, los rastas no tienen la obligación de fumar ganja, Dios la dispuso para que en estos tiempos de grandes tribulaciones, sus hijos resistan y la humanidad recupere su salud”.

Hoy en día, el consumo de la mariguana es un sinónimo de la pertenencia a la cultura Rastafari, aunque como se menciona con anterioridad no es una obligación. Sin duda esta expresión cultural ha tomado fuerza con el tiempo y se destaca en la actualidad ya no por su espiritismo y religiosidad, sino como una moda  donde perdura el deseo de la verdad, la honestidad, pero sobre todo los simbolismos en la vestimenta, la música y el consumo de mariguana.

La cultura o tribu Rastafari, es una de las más antiguas y ricas en conocimientos, religiosidad y significados, defiende aspectos nobles del ser humano, pero no debemos olvidar que el consumo indiscriminado de drogas no es un juego ni un arte, puede provocar graves daños a la salud, sobre todo si no se es consientes de las implicaciones de su consumo. 





Referencia:


Movimiento Rastafari. Recuperado el 06 de junio de 2014  en: http://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_rastafari

25 de junio de 2014

Cultura en México: Rituales y consumo de sustancias

Y las drogas en México ¿Desde cuándo?

Contestar a esta pregunta resulta bastante complicado ya que no hay un registro exacto de la aparición de las drogas, de lo que no hay duda es que la aparición de las drogas remonta a muchos siglos, sin duda todas  o la mayoría de las culturas en el mundo son consumidoras de alguna droga.  

En México Han sido usadas con fines sociales, medicinales, religiosos y de culto en diversas civilizaciones o grupos étnicos desde hace mucho tiempo. Es importante saber que con el paso del tiempo el consumo de drogas se ha modificado, no solo en las drogas que se consumen, sino también en los patrones de consumo, en los fines, puedan ser sociales, de recreación, medicinales, religiosos o de culto.

En la época prehispánica por ejemplo, el peyote, hongos y otras plantas eran utilizados para realizar ritos y sacrificios, para conectar el mundo sobrenatural con el de los mortales, de igual manera se utilizaban con fines medicinales.

Algunas culturas que son conocidas por el consumo de estas drogas desde tiempos antiguos son: los mazatecas, chichimecas, chanitos, mixes, zapotecas, náhuatl y otomíes, mientras que algunos nombres para estas drogas son: la planta que hace que los ojos se maravillen, carne de los dioses, pajarito, derrumbe, pipiltzintzintli, manto de la virgen toloache y mandrágora.

Con el paso del tiempo y la llegada de los españoles a América, el uso de estas drogas se satanizo y hasta la actualidad el uso y consumo de hongos, peyote, mariguana y cualquier otra sustancia está restringida. 

Sin embargo las drogas de mayor consumo en México según la encuesta Nacional de Adicciones (ENA, 2012) son: Mariguana, cocaína, inhalables, alcohol, tabaco, tranquilizantes, anfetaminas, estasis, heroína y LSD.


Algo que no sabías sobre las drogas:

Los índices de consumo de drogas son menor para personas que cuentan con protección, familiar, social, cultural.

El consumo de drogas es mayor en aquellas personas que trabajan y viven en condiciones de calle.

Los chicos menores que viven en situación de calle o lugares donde la actividad nocturna es alta son más propensos al consumo de drogas.

Hay un aumento en el consumo de drogas en mujeres, sobre todo si conviven o viven en la calle.


Referencias:
Estudios en poblaciones especiales, de difícil acceso o de alto riesgo. Secretaria de Salud, recuperado el 26 de mayo de 2014 en: http://www.salud.gob.mx/unidades/cdi/documentos/CDM1-5.htm

Orihuela, G. Drogas en México: una comparación histórico-social. XIX CONGRESO DE INVESTIGACIÓN recuperado el 26 de mayo de 2014 en: http://www.acmor.org.mx/cuam/2008/546-drogas-en-mexico.pdf

5 de junio de 2014

“El consumo de Peyote en la cultura Huichol”

Los huicholes, originarios de los estados de Jalisco, Nayarit y Zacatecas, en un entorno de mesetas de gran elevación, profundas cañadas, con vegetación semitropical y en las alturas por bosques de pinos y robles.

Cuenta la leyenda que hace muchos años los ancianos de la sierra huichola se reunieron para platicar de la situación en la que se encontraban. Su gente estaba enferma, no había alimentos, ni agua, las lluvias no llegaban y las tierras estaban secas por lo cual decidieron mandar de cacería a cuatro jóvenes de la comunidad, con la misión de encontrar alimento y traerlo a su comunidad para compartir fuera mucho o poco.

Cada uno representaba un elemento, es decir el fuego, el agua, el aire y la tierra. A la mañana siguiente emprendieron el viaje los cuatro jóvenes, cada uno llevando su arco y su flecha. Caminaron días enteros hasta que una tarde de unos matorrales saltó un venado grande y gordo. Los jóvenes comenzaron a correr detrás de él sin perderlo de vista. El venado veía a los jóvenes y se compadeció. Los dejó descansar una noche y al día siguiente los levantó para seguir con la persecución. Así transcurrieron semanas hasta que llegaron a Wirikuta donde habita un espíritu de la tierra y vieron al venado que brincó en esa dirección. Ellos juraban que se había ido por ahí, lo buscaron pero no lo hallaron. De pronto uno lanzó una flecha que fue a caer en una gran figura de venado formada en la tierra de plantas de peyote. Confundidos los jóvenes con lo sucedido, decidieron cortar las plantas que formaban la figura del venado (marratutuyari) y llevarlas a su pueblo.

Todas las personas fueron alimentadas y curadas por el peyote. Desde ese momento los huicholes veneran al peyote que al mismo tiempo es venado y maíz, su espíritu guía. Y cada año, hasta nuestros tiempos, siguen andando y peregrinando, manteniendo viva esta ruta de la sierra huichola hasta Wirikuta, para pedirle al Dios lluvias, sustento y salud para su pueblo.

Así surge el culto al peyote en la cultura Huichol, con una devoción y respeto cual religión desde tiempos muy antiguos, incluso antes de la llegada de los españoles, cada año grupos de huicholes acuden a Wirikuta a recolectar el sagrado peyote para al regresar a sus montañas llevar a cabo el ritual donde es consumida este cactus 

Una vez consumido el peyote su efecto puede tardar hasta tres horas, creando visiones, euforia y después un profundo estado de relajación que se puede alargar varias horas más, según las investigaciones y experiencias de quienes la consumen, se produce una sensación aumentada de la percepción visual, de la actividad intelectual, sensación de flotación y de espiritualidad mayor, aunque también pueden experimentarse sensaciones de pánico o episodios psicóticos, claro, todo depende del abuso en el consumo de la sustancia, porque aunque no es adictivo, se ha reportado que en algunos casos, el abuso y las condiciones emocionales negativas ha producido un efecto negativo de la ingesta del peyote.

En el caso de la cultura Huichol, sus practicas están impregnadas de misticismo y magia, incluso sus visiones han sido plasmadas en coloridas pinturas hechas en tablas con estambre o hilo.

Algunos nombres que también se le dan al peyote  son: ofoforina, anhalamina, pellotina, peyonina, peyoforina y peyotina y la más importante es la mezcalina.

Referencias:

El encuentro con el espíritu del híkuri (peyote). Recuperado el 26 de mayo de 2014 en: http://www.realdecatorce.net/huicholes.htm

Peyote (2011) Recuperado el 26 de mayo de 2014 en:  http://www.onirogenia.com/enteogenos/peyote.pdf