20 de diciembre de 2013

Feliz Navidad


 EL EQUIPO DE "TACHA LAS ADICCIONES" LES DESEA UNA MUY FELIZ NAVIDAD Y UN AÑO NUEVO LLENO DE BUENOS PROPÓSITOS, QUE SEA UN AÑO DE LOGROS Y ESPERANZA PARA TODOS EN EL 2014 

28 de octubre de 2013

LAS FAMILIAS PSICOTÓXICAS.

M.NORMA RASSO S. 2013
Las familias psicotóxicas son aquellas que se definen porque sus características favorecen el desarrollo de síntomas de adicción, y en sentido estricto son aquellas que incluyen uno o más miembros adictos. Y aunque muchos han perdido a su familia tradicional o tienen una familia desestructurada, encuentran sustitutos parentales en otras personas de su entorno, que reemplazan a la familia tradicional y constituyen su “familia psicotóxica”.
Este término se instituyó en Estados Unidos por Gerarld Davidson en 1978.
En estas familias encontramos que a diferencia de lo que se creía en el pasado sobre la familia del adicto, aquí todos están enfermos, la estructura de dicha familia se basa en la mentira, donde el padre “dador universal” , se va transformando con el tiempo en receptor universal, y la madre –mujer, esposa, que era la receptora universal se convierte en la dadora universal, y si a ello sumamos otro pacto perverso, en donde aquella figura del padre fantástica, brillante, se descubre que en realidad siemp0re esconde una figura débil que no sostiene y asume de hecho el rol de quien necesita y exige. Y si no cubren sus necesidades simplemente desaparece.
Al ser el padre una figura inestable débil y ausente, el hijo adicto siente que tiene que ocupar el lugar del padre dador universal, es decir un dios, un ser especial, para satisfacer a su vez el deseo de la madre.
Estas familias se caracterizan por la ceguera ,ya que niegan las conductas auto y heterodestructivas del hijo que si son visibles para otras personas. Los hijos a su vez desde pequeños han sufrido abandonos ,han sido sobreexigidos y con una madre poco cariñosa.
Bibliografía.
Kalina,Eduardo. Adicciones. Ed paidós. Argentina, 2010.  
Vega, La juventud y las adicciones. Ed Trillas, México, 1993
Dolores Martinez y otros. Las adicciones y las disfunciones en la familia. Ed Trillas



  

6 de junio de 2013

Depresión en adictos


Depresión se remonta a un cuarto de siglo, siendo por lo tanto contemporáneo del advenimiento de la psicofarmacología, el cuadro patológico en su forma severa fue descrito desde la época grecorromana con el nombre de melancolía, ya en el siglo IV a.c. Hipócrates afirmaba que, desde el punto de vista médico, los problemas que hoy llamamos psiquiátricos estaban relacionados por, sangre, bilis negra, bilis amarilla y flema, y que la melancolía era producida por la bilis negra. En los primeros siglos de nuestra era, Celsus hablaba de la manía y de la melancolía.
Soranos de Ephesus, en su descripción del cuadro clínico, señalaba como síntomas principales de la melancolía los siguientes; tristeza, deseos de morir, suspicacia acentuada, tendencia al llanto, irritabilidad , y en ocasiones jovialidad.
Ahora bien existe una diferencia entre el sentimiento de depresión, y la depresión como enfermedad primaria o secundaria. En el adicto en las primeras etapas de recuperación pueden existir todas estas manifestaciones simultáneamente. La depresión secundaria sin embargo cede cuando el adicto puede mantener su abstinencia y logra establecer una recuperación aceptable. Para poder ser considerado un doble diagnóstico la depresión debe ser primaria, o sea independiente del proceso de adicción o recuperación. De ser demostrable la condición de una depresión primaria coexistente con la adicción, el tratamiento adecuado de ambos desórdenes está indicado para lograr una adecuada calidad de recuperación y de vida, disminuyendo así la probabilidad de recaídas.

 

16 de mayo de 2013

Mujer Soledad y adicciones




















Mujer Soledad y adicciones
En los últimos años va en aumento cada vez más el consumo de alcohol, tabaco y drogas entre las mujeres, antiguamente se decía que las mujeres eran alcohólicas de “buro” ya que se emborrachaban en la soledad de su recamara, cosa que actualmente ha cambiado.
Ahora es común encontrarlas en los antros o en los restaurantes. Los especialistas saben que tras de este consumo excesivo de alcohol o psicofármacos se encuentra una angustia y un malestar que sufre la soledad o un conflicto de pareja y que trata de evadir en la bebida y si a eso sumamos el que la mayoría de los tratamientos van enfocados a los hombre, porque de cada 100 pacientes 80 son hombres y 20 son mujeres.
Pero porque la mujer de la imagen pasiva, sumisa y dulce que tenía, actualmente se presenta retadora, rebelde y queriendo consumir al mismo nivel que el hombre.
Tomemos en cuenta también que se les exigen una figura casi perfecta que debe ser resaltada por una imagen de belleza, juventud y vitalidad, empujándola al consumo de anfetaminas, tratamientos para la piel y estimulantes  que le den la energía suficiente para poder llevar un ritmo de vida que soporte la energía que requiere el cuidado de un marido, una casa quizás dos hijos o más y un trabajo de tiempo completo.
Por ello debe considerarse que el hecho de trabajar fuera de casa, sobre todo en trabajos de baja calidad, donde obtiene bajos recursos ya es un factor de riesgo para el consumo de drogas ya sean legales como el alcohol y el tabaco, psicofármacos o cocaína, anfetaminas y otras sustancias.
Por eso para poder prevenir el consumo o el caer en una adicción trata de dedicar un día a la semana 20minutos al ejercicio y otro día 20 minutos a la meditación, así como actividades recreativas que activan tu mente tales como natación, manualidades, clases de música, tenis, etc,  salir con tú pareja o familia al menos un día a la semana para convivir y relajarte, y si requieres ayuda escribe a la dirección que se anexa. Recuerda que el fugarte a través de las adicciones es un escape pasajero que no ataca la raíz del problema.
Bibliografía
Vega, A. (2001), “Medicamentos ¿fármaco o drogas?”. A tu salud., 33, 2001, pp. 10-14.
DEL OLMO, Rosa (1987), Las drogas, la mujer y la farmacia. Bogotá. En Nuevo Foro Penal, núm. 37
RODRIGO VICENTE, M.T. (2002), “Apoyo psicosocial a mujeres  desde la atención primaria”. A tu salud, diciembre, 2002, 39-40: 11-13
ROMO. N. Y OTROS (2003), Mujeres y prescripción de psicofármacos. Un estudio comparativo en tres Comunidades Autónomas (texto sin publicar).

15 de abril de 2013

Diferentes temas que te pueden interesar!!!


 Identidad y adicciones
Un gran número de drogadictos platican que las primeras experiencias que tuvieron con drogas como cocaína, alcohol, y marihuana fueron diseñadas para ayudarlos a comunicarse mejor con otros. De hecho, en pequeñas cantidades estas sustancias reducen las inhibiciones y en ocasiones le permiten a la gente hacer algo para expresar los sentimientos que a ellos generalmente les gustaría guardar para sí mismos. Sin embargo, con un uso mayor de drogas, su efecto facilitador sobre la comunicación interpersonal se pierde; la gente que está muy intoxicada por la marihuana tiende a centrarse en sí mismo y se muestra somnolienta, y el ingerir grandes dosis de cocaína y alcohol los puede volver muy agresivos y con un juicio muy pobre.
Varias investigaciones han demostrado que las personas que usan grandes cantidades de alcohol y drogas, tienden a cultivar relaciones con otros drogadictos más fuertes. Estos individuos quienes frecuentemente tienen un sentido muy pequeño de su propia identidad, encuentran con el grupo de amigos con el que consumen droga un grado de aceptación.


Bibliografía
Goffman, E. (2008). Estigma e identidad social. En. Estigma. La identidad deteriorada (pp.13-23; 139-155; 175-183). Buenos Aires: Amorrortu

Actitudes autodestructivas y adicciones. 
Se han encontrado características de personalidad similares en los adictos al alcohol y a la cocaína, tales como dependencia, patrones agresivo-pasivo, manipulación. Sin embargo los investigadores han encontrado que estos rasgos de personalidad que alguna vez han descrito como parte de la “personalidad alcohólica “, tienden a ocurrir como resultado de un largo tiempo de estar bebiendo, y no como una causa.
Otras características comunes en los adictos a alguna droga son:
-Los drogadictos generalmente mienten acerca del uso de la droga.-
-Los drogadictos frecuentemente se rehúsan a asumir sus propias responsabilidades.
-Los adictos se dedican a robarles a sus familiares, piden prestado, o se dedican a vender droga, e incluso no le importa el valor sentimental de las cosas.
-Se vuelven paranóicos, creen que los demás están en contra de ellos. Su paranoia va acompañada frecuentemente de irritabilidad, impulsividad y reacciones explosivas.



Ansiedad y adicciones.
Una hipótesis, que se relaciona muy de cerca a la teoría de “la personalidad débil” del cocainómano, es que algunas personas son adictas a las drogas como una forma de obtener un alivio de los estados emocionales intolerables, particularmente la depresión, ansiedad y el coraje.
 Acorde a esta hipótesis de la automedicación de la cocaína, un individuo que está sufriendo de depresión puede tener la cocaína para aliviar su bajo ánimo. En algunas instancias el uso inicial de la cocaína para medicar estos sentimientos dolorosos es planeado conscientemente por el adicto.
En otra instancia una experiencia con la droga que provee un profundo sentido de alivio del trastorno emocional. En tales casos la persona, puede desear repetir la experiencia placentera hasta que se desarrolla un patrón  de uso de larga duración.

Amor y adicciones
La mayoría de las personas alguna vez en su vida han sentido que están enamoradas, sin embargo en muchas ocasiones ese enamoramiento se vuelve una obsesión, una relación destructiva, y se transforma en algo muy diferente.
La relación amorosa adictiva, requiere de una dependencia exclusiva y alienante de una persona, es decir, una relación pasional. Aquí el romanticismo del enamoramiento súbito a la actitud sacrificial, es altamente valorado por la literatura y las canciones populares.
La adicción es un refugio frente a la incertidumbre angustiosa.
Las personas que desarrollan una adicción al amor generalmente provienen de familias que no tienen a capacidad de dar a sus hijos el afecto y aceptación que requieren, por ejemplo cuando hay un padre alcohólico los hijos se desarrollan con padres ausentes emocional o físicamente, hay otros casos en donde los padres son adictos al trabajo y están tan ocupados que no logran satisfacer las necesidades emocionales de sus hijos
Las esposas de los misoginos están tan atemorizadas o resentidas con su pareja que descargan en sus hijos todo el resentimiento que tienen contra el hombre que las maltrata por lo que a su vez se convierten en madres frías, maltratadoras y distanciadas afectivamente de sus hijos. Los hijos de madres solteras o los que fueron abandonados por sus padres también son víctimas de esta privación afectiva. En general las mujeres se ven más afectadas que los hombres en la privación afectada, provocada por el padre ausente, ya que la necesidad de un padre cálido, tierno y afectuoso  que proporcione seguridad y apoyo, es fundamental para desarrollar el autoestima en la mujer. Hay padres que sustituyen el amor por el dinero compensando en cosas materiales la falta de tiempo y compañía para sus hijos que se ven privados de afecto, apoyo y presencia en los años claves para su desarrollo emocional.

Bibliografía

ELIZONO Jose A. Los rostros de la codependencia 


 Estrés y adicciones
Una teoría sobre la dependencia a la cocaína, es que frecuentemente se ha encontrado que los cocainómanos sufren de estructura débil de personalidad, la que se caracteriza por una incapacidad para desarrollar estrategias útiles para librarse del estrés. Otras características de esta personalidad adictiva, incluyen la tendencia a ser demandantes,……, manipuladores y agresivos-pasivos. Los adictos por lo general son incapaces de tolerar la más mínima frustración y generalmente no pueden entender ó empatizar con los sentimientos de otros.
El mayor problema de la aceptación y validez de este concepto sobre la “personalidad adictiva”, es la dificultad en determinar las causas de estas conductas, es más muchas de estas, pueden ser el resultado de, más que la causa, del uso de las drogas.

Mayor información al